Debut de ensueño de Jovens de la Misericordia con un bravo Servidito de El Pilar

El buen juego del segundo cerril, Servidito nº 41, sobresalió en la tarde del jueves, que se completó con el Pequeño nº 92, de La Espuela. Por la noche se recuperó el encierro de embolados aplazado por la lluvia y las tradicionales vacas enfundadas reunieron a numerosos participantes

Burriana vivió ayer, jueves 10 de septiembre, una nueva e intensa jornada dentro de sus fiestas taurinas. Dos toros cerriles protagonizaron la sesión vespertina, con ejemplares de La Espuela y El Pilar, antes de la exhibición de ganado de corro. Ya por la noche pudo recuperarse parte de la programación suspendida el miércoles por la lluvia y celebrarse uno de los actos más participativos de las fiestas, las tradicionales vacas enfundadas coincidiendo con el día de disfraces.

El primer toro de la tarde perteneció a la ganadería de La Espuela. Se trataba de Pequeño nº 92, un ejemplar de pelo negro, muy rematado y con mucha romana, que lucía una seria presencia y destacaba también por una cornamenta veleta.

Desde los primeros compases mostró voluntad para acudir a los cites, aunque le faltó algo de celo y tuvo tendencia a salir suelto al término de prácticamente todas las suertes. Esta condición impidió que terminara de mantener una continuidad en su comportamiento, aunque su movilidad permitió que se pudieran contemplar diferentes acciones de mérito.

Entre ellas sobresalieron algunos quiebros ejecutados por Miguel Mínguez, Mike y otros rodadores, que aprovecharon las arrancadas del astado para dejar momentos interesantes durante su exhibición.

Seguidamente llegó el turno del toro de El Pilar, patrocinado por la peña Jovens de la Misericòrdia, que terminó convirtiéndose en el ejemplar más destacado de la tarde. El astado, de nombre Servidito nº 41, protagonizó una actuación de gran nivel y permitió a la peña firmar un debut de ensueño como patrocinadora.

Se trataba de un toro negro, abierto de cara, con tamaño y volumen, muy bien rematado y con un prominente morrillo. Un ejemplar serio que, además de su presentación, respondió con un comportamiento bravo desde prácticamente el inicio de su lidia.

Importante fue también el trabajo realizado por los miembros de la peña patrocinadora, que supieron cuidar al animal y dirigir acertadamente su exhibición. Fueron tirando de Servidito para repartir su lidia entre la plaza del Ayuntamiento y la plaza del Pla, permitiendo además que recorriera las calles y ofreciendo así posibilidades de participación en diferentes puntos del recinto.

El de El Pilar respondió con fuerza en los palos, donde protagonizó contundentes remates, mientras que en los quiebros mostró una embestida con mucha clase. También fue creciendo progresivamente en las rodadas, entonándose a medida que avanzaba su lidia y ofreciendo algunos momentos de notable mérito.

Entre las acciones destacadas estuvo una enfilada protagonizada por Juanjo Pardo, dentro de una actuación en la que el toro mantuvo el interés y permitió disfrutar de una lidia variada. La buena actuación de Servidito nº 41 dejó una grata impresión entre los aficionados y permitió a Jovens de la Misericordia firmar un debut de ensueño como peña patrocinadora.

Finalizadas las exhibiciones de los toros cerriles, llegó el turno del ganado de corro de La Espuela.

La primera vaca optó pronto por marcharse hacia las calles del recinto, donde llegó a cazar a un aficionado. La segunda permaneció durante más tiempo en la plaza y completó una correcta actuación, poniendo el punto final a los festejos vespertinos.

La noche recuperó el encierro aplazado

La programación continuó por la noche con la celebración del encierro de toros embolados que había quedado pendiente el miércoles como consecuencia de la lluvia.

Una vez finalizado el encierro llegó otro de los momentos tradicionales y más participativos de las fiestas de Burriana: las vacas enfundadas del día de disfraces.

La ganadería encargada de la exhibición fue Hermanos Bellés, en una noche marcada especialmente por la elevada participación y el ambiente festivo. Numerosos aficionados saltaron al recinto para participar en las diferentes suertes, sucediéndose lances arriesgados junto a otros más desenfadados y propios de una noche en la que el componente festivo adquiere especial protagonismo.

La gran cantidad de participantes permitió vivir una exhibición muy dinámica, con multitud de carreras, recortes y situaciones divertidas. Pese a la intensidad de algunos de los lances, la noche pudo desarrollarse sin tener que lamentar ningún percance de consideración.

Burriana cerraba así una completa jornada taurina en la que el buen comportamiento de Servidito nº 41, de El Pilar, y el trabajo de Jovens de la Misericordia protagonizaron un debut de ensueño, antes de que la noche recuperara los festejos pendientes por la lluvia y devolviera todo el protagonismo a la participación popular.

Los toros del viernes

La programación taurina continuó hoy, viernes 11 de septiembre, con la exhibición de dos toros cerriles y un toro embolado.

Durante la tarde se lidiaron un ejemplar de Alejandro Vázquez, marcado con el número 38, y otro de Montes de Oca, número 49. Ambos astados protagonizaron una nueva sesión de toros cerriles dentro de las fiestas de Burriana, ante la presencia de numerosos aficionados.

Por la noche llegó el turno del toro embolado de Victoriano del Río, número 33, que puso el broche a la jornada taurina del viernes.

Informa: Redacción Els Bous la Nostra Festa.
Fotografía: J. Centelles.

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