El encierro de la ganadería de Zalduendo ha centrado todas las miradas en la jornada inaugural de las fiestas del Roser de Almassora, con una carrera rápida, limpia y muy compacta que ha vuelto a situar a la localidad como referente en la Comunidad Valenciana, reuniendo a cientos de corredores y aficionados llegados de toda España.
Almassora ha dado el pistoletazo de salida a sus fiestas en honor a la Mare de Déu del Roser el sábado 4 de octubre, con una primera jornada en la que los encierros y los toros han vuelto a ser los grandes protagonistas.
A las 12:00 del mediodía se ha celebrado el encierro de la ganadería de Zalduendo, cita esperada por miles de aficionados que, un año más, han convertido a Almassora en referente de los encierros en la Comunidad Valenciana. No han faltado corredores y visitantes llegados desde distintos puntos de España, fieles a esta modalidad de festejo taurino popular que goza de enorme arraigo.
La carrera ha sido muy compacta, con los toros de Zalduendo —bien hermanados y arropados por los cabestros— dificultando el lucimiento de los corredores, que apenas han podido coger toro hasta el último tramo de la calle Mayor. Aun así, algunos lo han conseguido, firmando una carrera rápida, limpia y sin incidentes destacables.
Seguidamente, se ha llevado a cabo el encierro de la ganadería La Espuela, no menos concurrido. Los astados del ganadero de Alcora han completado tres pasadas por el recorrido, mostrando buena presentación y un trote ágil que ha permitido a más corredores templar y disfrutar de sus embestidas.
Ya por la tarde, la actividad ha continuado con la suelta de tres toros de Zalduendo, procedentes del encierro matinal. Afanado nº 334 -Juventud Taurina-, Abanador nº168 -Els Penjats, El Barrilet, El Racó, T’empujen y El Gavell- y Afranjado nº335 -Aficionats al Bou d’Almassora-. Los tres ejemplares han ofrecido un comportamiento similar: nobles, de recorrido largo y con buena presencia, pero sin llegar a romper en la emoción que el público esperaba. Han recorrido la vila por completo, generando expectación y animando la tarde a vecinos y aficionados. La nobleza y presentación de los astados han sido las notas más destacadas de la jornada vespertina.
La noche ha estado marcada por las emboladas de los ejemplares de Zalduendo, que se han ejecutado correctamente en el palo y han congregado a numeroso público, como es habitual en la población de la Plana Alta. Los toros, algo más reservados por el esfuerzo acumulado durante el día, han mantenido movilidad y han ofrecido un cierre entretenido para una primera jornada que ha cumplido con las expectativas.
Las fiestas continuarán el lunes 6 de octubre, jornada en la que la peña Gent del Bou tomará el protagonismo con un astado de Montalvo y otro de Zalduendo del propio encierro, manteniendo así el alto nivel de la programación taurina de Almassora.
Informa: : J. Ramón Aparisi.
Fotografías: Manolo Moreno.

