Antonio Bañuelos destaca que la ganadería brava conserva más de 540.000 hectáreas de dehesa y genera un importante valor ambiental, económico y social para España
La Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL) ha participado en la jornada La empresa en el mundo del toro, organizada por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), donde su presidente, Antonio Bañuelos, ha defendido el papel fundamental que desempeña la ganadería brava en la conservación de la biodiversidad, la sostenibilidad y el desarrollo del medio rural.
Durante un diálogo mantenido con Inmaculada de Benito, directora de Turismo, Cultura y Deporte de la CEOE, Bañuelos ha puesto de relieve la importancia de contemplar al toro bravo desde una perspectiva mucho más amplia que la estrictamente vinculada a la plaza.
“El toro bravo no puede entenderse únicamente desde la lidia, sino como un ecosistema único que aporta valor ambiental, económico y social a nuestro país”, señaló el presidente de la RUCTL ante representantes del tejido empresarial español.
Más de medio millón de hectáreas de dehesa conservadas
Uno de los principales argumentos expuestos por Bañuelos fue el papel de la ganadería brava en la preservación de la dehesa, uno de los ecosistemas más valiosos y singulares de Europa.
Según explicó, el toro bravo contribuye actualmente a la conservación de más de 540.000 hectáreas de este entorno natural, favoreciendo la biodiversidad, el mantenimiento del paisaje y la protección de especies animales y vegetales.
Además, destacó que la actividad ganadera genera empleo directo e indirecto y ayuda a fijar población en numerosas zonas rurales donde las oportunidades económicas son limitadas.
Siete euros de valor ambiental por cada euro facturado
Durante su intervención, el presidente de la RUCTL también hizo referencia a diversos estudios impulsados por la organización, que cuantifican el impacto positivo de la ganadería brava sobre el territorio.
Según estos trabajos, por cada euro facturado por las explotaciones de bravo se generan aproximadamente siete euros de valor medioambiental derivados de la fijación de carbono, la conservación de la biodiversidad y la protección del entorno natural.
Por ello, reclamó un mayor reconocimiento institucional para un sector que, a su juicio, desarrolla una actividad plenamente alineada con muchos de los objetivos medioambientales promovidos por la Unión Europea.
El Libro Verde del Toro Bravo y la divulgación del campo bravo
Bañuelos aprovechó también su intervención para presentar algunas de las iniciativas que la RUCTL viene desarrollando con el objetivo de acercar a la sociedad la realidad del campo bravo.
Entre ellas destacó El Libro Verde del Toro Bravo, una publicación que reúne investigaciones científicas sobre biodiversidad, sostenibilidad y economía rural, además de testimonios de más de una veintena de ganaderos y aportaciones de representantes del mundo de la cultura, la empresa y la universidad.
Asimismo, puso en valor la exposición itinerante Toro bravo, guardián de la biodiversidad, creada para divulgar la contribución ambiental de la ganadería brava y acercar al público urbano la realidad de la dehesa y del medio rural español.
Una institución con 120 años de historia
Durante la jornada, Antonio Bañuelos recordó también la celebración del 120 aniversario de la RUCTL en 2025, una efeméride que, según señaló, demuestra la solidez, la capacidad de adaptación y el arraigo histórico de una institución estrechamente vinculada al campo español.
El presidente de la entidad destacó igualmente el honor que supone contar con la Presidencia de Honor de Su Majestad el Rey, un reconocimiento que considera reflejo del valor patrimonial, cultural y rural que representa el toro bravo en España.
Como conclusión, Bañuelos defendió que la protección del toro bravo trasciende el ámbito ganadero y taurino.
“La defensa del toro bravo es también la defensa de la dehesa, de la biodiversidad, del empleo rural y de una forma de entender el territorio profundamente ligada a la sostenibilidad”, afirmó.
La participación de la RUCTL en la CEOE sirvió así para reforzar el mensaje de que la ganadería brava constituye una actividad estratégica para la conservación del medio natural y para el mantenimiento de la vida económica y social en numerosas zonas rurales de España.

