Los más pequeños disfrutaron de una participativa tarde con animales de Víctor Ródenas, una oportunidad para acercarse a la tradición desde el respeto al ganado.
Las fiestas de la Soledat de Nules reservaron el jueves una tarde para los más pequeños. La trashumancia infantil con ganado de Víctor Ródenas reunió a numerosos participantes y dejó un gran ambiente, con los niños como protagonistas de una jornada marcada por la ilusión y las ganas de disfrutar.
Se vieron bonitas carreras y momentos de diversión en una actividad que permitió a los pequeños acercarse al ganado y compartir la fiesta. Su entusiasmo dio vida al recorrido y puso de manifiesto el interés que estas propuestas despiertan entre quienes empiezan a descubrir las tradiciones de su pueblo.
Conocer la fiesta y aprender a respetar a los animales
Además de su carácter festivo, la trashumancia infantil ofrece una buena oportunidad para enseñar a los niños a respetar a los animales. Aprender a guardar las distancias, atender las indicaciones de quienes conducen el ganado y comprender que cada animal necesita su espacio son valores que deben acompañar este primer contacto con la fiesta.
El futuro de los festejos populares también se construye en tardes como esta, transmitiendo a los más pequeños el conocimiento de la tradición y la responsabilidad que implica participar en ella. La afición comienza con la curiosidad y el disfrute, pero debe crecer siempre desde el respeto al ganado.
Nules vivió así una tarde de gran participación, bonitas carreras y diversión infantil, en la que los más pequeños tuvieron su propio espacio dentro de las fiestas de la Soledat.
Informa: José Saiz.
Fotografías: Amparo.

