Alcana, seriedad y exigencia para cerrar la jornada

Alcana nº46, de Hermanos Domínguez Camacho, lució una imponente presencia con gran alzada, volumen y serios pitones. En la Plaza de España mostró bravura desde el inicio, embistiendo con fuerza y de largo, revolviéndose con prontitud tras los recortes y rematando con ímpetu en los palos, dejando constancia de su clase y seriedad a lo largo de toda la lidia.

La tarde del martes en Coria estuvo marcada por la salida del segundo astado de la Junta de Defensa, dentro de la programación de San Juan. De nuevo, numeroso público en las calles del casco histórico para seguir la evolución del toro Alcana nº46, de la ganadería Hermanos Domínguez Camacho, un negro zaino de notable alzada, con volumen, seriedad y un par de pitones que llamaban la atención por su tamaño y colocación.

El toro salió con fuerza, protagonizando un inicio vibrante en la Plaza de España, con embestidas largas y decididas que exigieron a los recortadores. Alcanzó incluso los barrotes en más de una ocasión, generando tensión y algún susto entre los presentes. Conforme avanzaba su lidia, fue dosificando su movilidad, aunque mantuvo arrancadas con poder y transmisión, revolviéndose con rapidez tras los recortes. También destacó por sus remates, acudiendo de largo y con fuerza a los cites, doblando varios palos.

Hacia el final de su estancia en la plaza, un joven maletilla se puso delante del toro y logró sacar varias tandas limpias y con ajuste, a las que el astado respondió con calidad y temple. Una actuación inesperada que mostró la nobleza y el fondo del toro. No obstante, el esfuerzo acumulado pareció pesar en el comportamiento del animal, que quedó algo apagado tras la faena, lo que dificultó su salida hacia las calles. Tras unos minutos en los que se resistió a abandonar la plaza, finalmente fue conducido al recorrido por el casco antiguo.

En la calle, el toro mantuvo el interés en algunos momentos, aunque con menor movilidad. En una de sus embestidas, alcanzó a un recortador en las barreras, en una acción aparatosa que no tuvo consecuencias gracias a la rápida intervención de Rafael del Cerro, que realizó un quite oportuno y eficaz. Al término del recorrido, el toro fue despedido con aplausos, reconociéndose su seriedad y el juego que ofreció tanto en la plaza como en su tramo por las calles.


Próximos festejos

Durante la próxima madrugada será exhibido Cartuchero nº31, de la ganadería Ana Romero, patrocinado por el Ayuntamiento de Coria. Ya por la tarde será el turno del toro Exquisito nº22, de José Luis Osborne, que correrá a cargo de la Juventud Cauriense.

Informa: Manolo Moreno | Fotografías: Manolo Moreno.

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