La ciudad ha vivido un primer sábado de Fira con un ambiente excepcional, donde el toro volvió a ser el corazón de la fiesta, las calles se llenaron de emoción y el sentir ondense se hizo presente en cada rincón, recordando por qué Onda es referente indiscutible del calendario taurino nacional.
La Fira d’Onda ha vuelto. Y lo ha hecho como solo Onda sabe hacerlo: con el alma en la calle, con el pueblo volcado y con el toro como estandarte de su identidad. Desde primera hora de la mañana, la ciudad respiraba ambiente de Fira; cada rincón, cada plaza, cada conversación, desprendía ese aroma a tradición que solo Onda sabe mantener con tanta fuerza.
El día arrancaba con el tradicional encierro con ganado de corro y suelta de vacas de La Espuela, que han sabido mantener entretenidos a los aficionados más madrugadores. La mañana ha sido un anticipo perfecto de lo que estaba por venir: el esperado primer sábado de la Fira, fecha marcada en rojo en el calendario taurino nacional.
Ya por la tarde, el Bou de Fira, insignia de las fiestas y símbolo de la grandeza de Onda, ha tomado el protagonismo absoluto. En esta ocasión, el honor ha recaído en “Lunares”, de la legendaria ganadería Miura, herrado con el número 18, guarismo 0 y de pelo cárdeno oscuro. Un toro con apellido histórico, que llegaba desde Zahariche para ser el emblema de la edición 2025. Su salida ha tenido el tranco típico de la casa, ese paso firme y desconfiado que solo los Miura poseen, y que mantiene siempre al público en vilo por su peligro sordo. Ha rematado en los palos con fuerza y ha recorrido las calles de la Vila, regresando finalmente al Raval de Sant Josep. Sin embargo, el resultado del burel ha quedado por debajo de las expectativas: falta de cuajo, pitones escobillados y una presencia inferior a la esperada. El mito de Zahariche no ha brillado en Onda tanto como se esperaba, aunque el momento ha tenido la solemnidad que merece el toro de Fira.
El segundo de los astados de la tarde, también patrocinado por el Ayuntamiento de Onda, ha sido “Chivato”, de Torrestrella, número 38, guarismo 0 y de pelo castaño bragado meano. De hechuras armónicas y buena estampa, ha protagonizado una salida vistosa, pero tras los primeros embroques ha optado por huir del Raval con fuerza, recorriendo las calles sin demasiado lucimiento. Su vuelta ha sido más fría, quedando el toro algo apagado en su comportamiento.
El cierre de los cerriles lo ha puesto la A.C.T. La Montera, compuesta íntegramente por aficionadas de Onda, que han aportado un toque de orgullo local a la tarde. El toro “Experto”, número 6, guarismo 9, de Las Ramblas, ha firmado una salida vibrante, marcada por un instante que quedará grabado en la memoria colectiva. Dani Martínez, en un emotivo gesto, ha querido rendir un homenaje al cielo, recibiendo el aplauso unánime de un Raval conmovido. Una imagen cargada de sentimiento, que simboliza a la perfección lo que significa el toro en Onda: emoción, recuerdo y respeto.
El castaño de Las Ramblas ha cumplido con nota, dejando una exhibición correcta y digna, para poner fin a una tarde donde el protagonismo humano se mezcló con la esencia del toro.
Las vacas de Germán Vidal han puesto el broche al festejo vespertino. Bien presentadas, aunque sin demasiados rivales que las lucieran, han recorrido las calles dejando algunos destellos aislados. Ya entrada la noche, y pese al gran ambiente habitual en los embolados, la jornada no ha alcanzado el nivel esperado, con astados que no terminaron de ofrecer el juego deseado.
Con todo, Onda ha vuelto a dejar claro por qué su Fira es una de las más importantes de España. El toro ha vuelto a ser el centro de la fiesta, y la ciudad ha respondido como siempre: con pasión, con respeto y con una afición que no entiende de modas ni de cansancio.
Este primer día ha marcado el camino de una semana grande, donde la tradición seguirá latiendo en cada calle y en cada rincón. Porque la Fira d’Onda no se explica: se vive, se siente y se comparte.
El llamado queda hecho: que nadie falte a los próximos días taurinos, porque Onda ya ha encendido su llama, y promete seguir brillando con fuerza.
Informa: : Redacción.
Fotografías: Luis M., Manolo Moreno.

