Una completa tarde de toros, con momentos de emoción y exigencia, certifica el buen nivel de un ciclo que ha destacado por su ambiente y regularidad
Sant Vicent Ferrer de la La Vall d’Uixó echaba el cierre a sus fiestas este sábado 18 de abril con una jornada marcada por la regularidad del ganado, el buen ambiente y una afición que volvió a responder hasta el final con una gran presencia en las calles.
Abría cartel Atlético nº 273, de Zalduendo, patrocinado por la Penya El Tacaet. Ejemplar negro de capa y hondo, que tuvo una correcta salida, destacando en sus primeros minutos por su movilidad y recorrido, embistiendo con entrega por buena parte del recinto. Con el paso de los minutos, y debido a su volumen, fue acusando el esfuerzo, comenzando a refugiarse y salir con peligro en busca de presa, dejando un par de sustos de consideración. En líneas generales, supo mantenerse y ofreció un muy buen juego.
Seguidamente se dio suelta a Asturdero nº 42, de Saltillo, patrocinado por la Penya el 22. Toro en tipo, de pelaje cárdeno, que realizó una correcta salida, apretando desde el inicio y mostrando mucho sentido. De marcado carácter, dejó un comportamiento encastado, siempre atento a cualquier movimiento. Con su típica embestida asaltillada, respondió con prontitud a todos los cites, siendo un toro exigente y de interés para los aficionados.
En tercer lugar saltó Cachivacho nº 17, de Guadalmena, patrocinado por la Penya Guarisme 25. Negro, bajo y muy bien hecho, protagonizó la mejor salida de toda la semana, arrancando con fuerza y decisión. Mostró un comportamiento bravo, siendo pronto en quiebros y recortes, lo que permitió ver momentos de gran nivel en la plaza.
En conjunto, la tarde resultó completa y equilibrada, con toros que ofrecieron opciones y que fueron aplaudidos en el arrastre, poniendo el broche a un ciclo que ha destacado por su regularidad.
Ya por la noche, se emboló Pendejo nº 16, de Antonio López Gibaja, patrocinado por la Penya el 22, que dejó un interesante inicio peleando en el pilón. Posteriormente desarrolló un comportamiento correcto, cumpliendo en su recorrido y poniendo el punto final a una jornada que cerraba por todo lo alto las fiestas.
Con ello, La Vall d’Uixó despide unas celebraciones de Sant Vicent Ferrer que han vuelto a demostrar el arraigo, la participación y la fuerza de los festejos taurinos en la calle, con una afición entregada de principio a fin.
Informa: Montón.
Fotografías: Montón.

