Encierro de toros de El Pilar, encierro de toros embolados y grandes momentos taurinos ponen el broche a una celebración histórica en Museros
Los festejos del 50 aniversario de la peña Els Valents retomaron su pulso el viernes por la noche, con una gran afluencia de aficionados y vecinos en el recinto del encierro, preparado para la ocasión. El ambiente, ya desde el inicio, evidenciaba que el fin de semana iba a estar a la altura de una efeméride tan señalada.
La noche arrancó con el encierro de toros embolados de la ganadería de Capota, que recorrieron las calles en líneas generales sin complicaciones, estirándose en la parte final del recorrido. ahí dos astados quedaron rezagados por detrás de la manada, y uno de ellos protagonizó momentos de emoción al pararse y buscar a varios aficionados que provocaron su embestida.
A continuación llegaba uno de los primeros nombres propios del fin de semana: “Busconito” nº 54, de El Pilar. En un gran ambiente en el pilón ubicado en la plaza Poeta Llorente, se vivió una embolada intensa y emocionante, con Pablo López al cuchillo y Manolo Moreno al rabo. El astado terminó buscando a Pablo, que resolvió muy bien una situación comprometida, firmando una de las emboladas más recordadas del aniversario. Ya en la plaza, perfectamente acondicionada de arena, el toro embistió ante numerosas rodadas y quiebros, dejando un buen sabor de boca.
El encierro, eje del sábado
La mañana del sábado amanecía con la expectación propia de un encierro de toros cerriles. Seis astados de la ganadería de El Pilar, procedentes del Puerto de la Calderilla, fueron los protagonistas del cierre del aniversario.
La manada se estiró desde el inicio, con un primer toro bien arropado por los bueyes, seguido de varios ejemplares sueltos que buscaron con emoción a los corredores. Cerraba la manada los bueyes y tres asatdos bien arropados. El tramo final permitió ver buenas carreras, ya con los astados agrupados, aunque uno de ellos continuó en solitario por delante, generando tensión al abrir el recorrido buscando pero sin consecuencias.
La llegada a meta desató la alegría entre los peñistas, reflejada en abrazos y emoción compartida tras un encierro vibrante.
A continuación se exhibía “Guajiro” nº 21, que firmó una gran salida gracias a la intervención de Quique, que apostó fuerte por lucirlo. El negro bragado axiblanco se fue a la plaza para embestir con bravura y clase, dejando un notable juego. Solo una inoportuna lesión en un asta, tras derrotar, impidió verlo embolado. Como dicen los aficionados, solo los bravos se lesionan, y Guajiro lo fue.
Una tarde de nivel con los de El Pilar
La tarde del sábado mantuvo el listón alto con la exhibición de tres astados de El Pilar.
Abrió “Resistito” nº 92, un colorado en el tipo de la casa, aleonado, bien armado y de buena alzada. Javi Campos lo paró con maestría en la salida, y a partir de ahí el toro se mostró controlador, atento a todo, acudiendo a los cites sin permitir errores, pero con nobleza en el embroque.
Le siguió “Potrico” nº 89, que salió frío y sin definirse, pese al intento de Aitor Traver por lucirlo. No fue hasta rematar en los palos cuando comenzó a mostrar su carácter, protagonizando un fuerte susto al volverse tras un aficionado. A partir de ahí, el toro creció en emoción, con embestidas fuertes, exigentes y con ese punto de peligro que obligaba a meterse de verdad. En el asfalto permitió mayor lucimiento, arrancando aplausos en varias ocasiones.
El mejor momento de la tarde llegó con “Bilanito” nº 61. Salida correcta junto a Rubén Alcaina y Ardián Ramos, para poco a poco centrarse y mostrar lo que llevaba dentro: una auténtica máquina de embestir. El reverso de Jorge Pardo fue de los que levantan al público, ante un toro bravo y noble. A partir de ahí, disfrute general con un ejemplar que embistió con franqueza y continuidad. Gran ovación en su encierro.
La noche, entre emboladas y ambiente festivo
La noche del sábado continuó con las emboladas. Abrió Resistito, con Blai a la cuerda, siguiendo una línea similar a la tarde, aunque apagándose progresivamente.
Después fue el turno de Bilanito, liberado por Manolo Moreno y con José Espejo al rabo. Tras su gran actuación vespertina, se esperaba más, pero el esfuerzo acumulado hizo que se fuera diluyendo. Había puesto el listón muy alto.
Cerró la noche Potrico, con una embolada discreta, estando Alejandro Cánovas en el corte. Nada empañó el ambiente festivo de una jornada redonda que ya apuntaba al broche final del aniversario.
Un domingo de cierre con sabor a despedida
El domingo, en un ambiente más relajado pero aún cargado de emoción, se celebraron las dos últimas exhibiciones.
Primero salió “Mirado” nº 130, otro colorado en la línea de la casa, que dejó un comportamiento correcto, rematando con fuerza en los palos.
Cerró el aniversario “Niñito” nº 42, que permitió el disfrute de los rodadores con una embestida cómoda. Cumplió sin más, terminando exhausto y poniendo el punto final a un ciclo histórico.
Un aniversario para el recuerdo
Así se cerró un 50 aniversario que ya forma parte de la historia de Museros y de la peña Els Valents. Un fin de semana donde la emoción, la afición y el toro fueron los verdaderos protagonistas.
Medio siglo de historia que no solo se celebró, sino que se reafirmó. Porque Els Valents no solo recuerda su pasado… sigue construyendo su futuro.
Informa: Manolo Moreno.
Fotografías: Manolo Moreno.

