La extraordinaria corrida de Santiago Domecq, en su debut en Alicante, propició la mejor tarde de la Feria de Hogueras 2026. Morante se negó a salir a hombros tras considerar injusta la decisión del palco, mientras Talavante abrió la puerta grande y Juan Ortega dejó una actuación de enorme dimensión artística
Hay tardes que trascienden el simple resultado estadístico y quedan grabadas en la memoria de los aficionados por todo lo que sucede en el ruedo. La quinta de abono de la Feria de Hogueras de Alicante 2026 fue una de ellas. Una tarde de toros en mayúsculas, sustentada sobre una extraordinaria corrida de Santiago Domecq, que debutaba en la plaza alicantina dejando una impresión difícil de olvidar.
Al final del festejo, solo Alejandro Talavante cruzó la puerta grande. Sin embargo, la sensación general era que Alicante había asistido a una de las tardes más completas del serial, con un Morante de la Puebla inspirado y magistral, un Juan Ortega capaz de emocionar con capote y muleta y una corrida que ofreció bravura, calidad y emoción.
Morante firma una obra de arte y renuncia a la puerta grande
La gran polémica de la tarde llegó con Morante de la Puebla. El sevillano cortó una oreja de cada uno de sus toros, pero decidió no salir a hombros al considerar que había existido un agravio comparativo por parte de la presidencia en la concesión de trofeos.
Más allá del resultado final, Morante dejó una de las actuaciones más completas que se le recuerdan en la Plaza de España. Especialmente inolvidable resultó su labor frente al cuarto toro, una faena construida desde el conocimiento, la inspiración y el magisterio que únicamente están al alcance de los elegidos.
Cada muletazo tuvo el sello inconfundible de un torero capaz de convertir lo cotidiano en extraordinario. La fuerte petición de la segunda oreja no encontró respuesta en el palco y la decisión marcó el desenlace de una tarde que pudo haber terminado con el sevillano en hombros.
Talavante conquista Alicante con una faena rotunda
La puerta grande tuvo un nombre propio: Alejandro Talavante.
El extremeño cuajó una de las faenas más rotundas de la feria frente al extraordinario tercero de la tarde, un toro de nombre «Revolucionario», marcado con el número 54, que elevó el nivel de una corrida ya de por sí sobresaliente.
Desde los primeros compases, iniciando la faena de rodillas, hasta las ajustadas manoletinas finales, Talavante mantuvo una conexión absoluta con los tendidos. La intensidad, la entrega y el dominio exhibidos ante un toro excepcional desembocaron en la concesión de las dos orejas.
La actuación del matador y el comportamiento del toro hicieron que muchos aficionados reclamaran incluso la vuelta al ruedo para el astado, uno de los grandes protagonistas de la tarde.
Juan Ortega emociona, pero la espada le cierra la puerta grande
Si hubo un torero que abandonó la plaza con la sensación de haber perdido un triunfo importante por culpa de los aceros, ese fue Juan Ortega.
El sevillano firmó una actuación completísima durante toda la tarde. Su concepto clásico, el temple y la suavidad de sus formas encontraron un aliado perfecto en una corrida que permitió expresar el toreo con profundidad.
Especialmente destacada fue su labor frente al sexto toro, un bravo ejemplar que permitió momentos de gran emoción. Ortega construyó una faena de enorme contenido artístico que conectó intensamente con el público.
La falta de acierto con la espada redujo el balance final a una única oreja cuando perfectamente podría haber abandonado la plaza con tres trofeos en su esportón.
Santiago Domecq debuta a lo grande en Alicante
Gran parte del éxito de la tarde tuvo como responsable a la ganadería de Santiago Domecq, que debutaba en Alicante dejando una magnífica carta de presentación.
La corrida estuvo bien presentada y ofreció un juego sobresaliente en líneas generales. Salvo el primero, que resultó el más complicado del encierro, el resto de los toros permitieron el lucimiento de los espadas.
Por encima de todos destacaron el extraordinario tercero, «Revolucionario», y el bravo sexto, dos ejemplares que elevaron el nivel de una corrida que quedará entre las mejores de la feria.
Un emotivo recuerdo para Manolo Carrillo
Antes del inicio del festejo se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada con el minuto de silencio guardado en memoria de Manolo Carrillo, matador de toros, empresario y apoderado alicantino fallecido durante la madrugada.
La plaza quiso rendir así un sentido homenaje a una figura muy querida y vinculada durante décadas a la tauromaquia alicantina.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Alicante. Quinta de abono de la Feria de Hogueras 2026.
Toros de Santiago Domecq, bien presentados y de gran juego en conjunto. Destacaron el extraordinario tercero y el bravo sexto.
Morante de la Puebla, oreja y oreja con fuerte petición de la segunda.
Alejandro Talavante, ovación tras aviso y dos orejas.
Juan Ortega, ovación y oreja.
Entrada: Más de tres cuartos de plaza. 9.523 espectadores.
Incidencias: Antes del festejo se guardó un minuto de silencio en memoria de Manolo Carrillo. Saludó en banderillas Javier Ambel tras parear al quinto toro.
Informa: Redacción Els Bous la Nostra Festa.
Fotografías: Antonio Vigueras

