Corazinegro y Oidor protagonistas en la penúltima tarde taurina de Burriana

El nº 49 de Montes de Oca dejó una interesante actuación y mostró su carácter hasta el último metro. Corazinegro nº 38, de Alejandro Vázquez, abrió la tarde, mientras que Bravucón nº 33, de Victoriano del Río, fue embolado por la noche

Burriana vivió ayer, viernes 11 de septiembre, la penúltima jornada de su semana taurina, con una tarde protagonizada por dos astados de diferentes encastes y morfologías. Corazinegro nº 38, de Alejandro Vázquez, patrocinado por Jovens del Bou, y Oidor nº 49, de Montes de Oca, adquirido por Les Bourrianeres, compusieron el cartel vespertino. Por la noche fue el turno de Bravucón nº 33, de Victoriano del Río, patrocinado por el Ayuntamiento de Burriana.

El primero en saltar al recinto fue Corazinegro nº 38, de Alejandro Vázquez. Un toro bajo, ancho de pecho y muy bien rematado, con los pitones acucharados y enseñando las puntas. Un ejemplar muy bonito de hechuras, aunque rabón.

Su morfología evidenciaba claramente la procedencia Núñez de la ganadería de Alejandro Vázquez y, concretamente, muchos de los rasgos propios de la línea Rincón, con esas características hechuras que históricamente dieron lugar a los conocidos como «bombones de Núñez». Corazinegro mostraba una conformación armónica, con los diferentes tercios del animal muy bien definidos.

En cuanto a su comportamiento, el toro se mostró inicialmente abanto y recorrió en varias ocasiones buena parte del recinto. Una vez asentado en las plazas evidenció una condición más bien mansa. A pesar de ello, tuvo un buen tranco cuando fue citado a los quiebros, aunque generalmente salió suelto al finalizar las suertes y mostró poco celo en las rodadas.

En los últimos minutos de su exhibición fue toreado por Cristian Gabarri, que consiguió extraerle algunos muletazos de mérito. Para lograrlo tuvo que meterse en terrenos verdaderamente comprometidos, acortando mucho las distancias ante un toro que no regalaba facilidades.

Seguidamente se dio suelta a Oidor nº 49, perteneciente al hierro gaditano de Montes de Oca y patrocinado por Les Bourrianeres.

Oidor era un toro fino de lámina, bajo y de pelo negro mulato. Astifino desde la cepa y con unas hechuras que recordaban más a la línea Osborne presente en esta ganadería, mostró desde su aparición unas características muy diferentes a las del ejemplar que había abierto la tarde.

El de Montes de Oca protagonizó una vibrante salida, mostrando desde el primer momento voluntad de embestir y haciéndolo muy humillado. Posteriormente tomó las calles del recinto y, a su regreso a la plaza, dejó bonitas arrancadas cuando fue citado a los quiebros.

También en este caso el toro tendía a salir ligeramente suelto al finalizar las suertes y mostraba menos celo cuando era llevado a las rodadas. Al obligarle a seguir la trayectoria curva perdía parte de su entrega, ofreciendo mejores prestaciones cuando podía desarrollar la embestida con mayor longitud.

En los minutos finales volvió a aparecer Cristian Gabarri con la muleta. El joven consiguió sacar una interesante tanda en la que Oidor mostró una virtud que hasta entonces apenas se había podido apreciar: la longitud de su embestida. El toro permitió desarrollar muletazos largos, con recorrido, dejando uno de los pasajes destacados de su exhibición.

Llegado el momento de encerrarlo, el ejemplar de Montes de Oca todavía guardaba una última muestra de carácter. Hubo que recurrir a la cuerda y el animal planteó una pelea encastada, resistiéndose a regresar a los corrales y vendiendo cara su retirada hasta el último metro.

Una vez finalizadas las exhibiciones de los cerriles llegó el turno de las vacas de Hermanos Infantes. Su comportamiento permitió disfrutar de una parte final de la tarde más desenfadada, en la que varios jóvenes rodadores pudieron iniciarse y probar diferentes suertes en la plaza del Ayuntamiento.

Bravucón, reservado en la noche

La actividad regresó por la noche con la embolada de Bravucón nº 33, de la prestigiosa ganadería de Victoriano del Río, ejemplar patrocinado por el Ayuntamiento de Burriana.

El astado presentaba unas hechuras muy apropiadas para tratarse de un toro destinado directamente al pilón. Bajo, muy bien rematado y bonito de estampa, reunía a priori unas condiciones morfológicas que invitaban a esperar una embolada interesante.

Sin embargo, su comportamiento estuvo muy lejos de responder a esas expectativas. Bravucón mostró escasa disposición para embestir y mantuvo durante buena parte de su exhibición una actitud excesivamente reservada.

El toro apenas ofreció opciones a los participantes y fueron muy pocos los momentos destacables de su actuación, cerrando así una noche de menor contenido que la sesión vespertina.

Con la jornada del viernes concluida, las fiestas taurinas de Burriana afrontan hoy, sábado 12 de septiembre, su último día de actividad. Para la tarde están anunciados dos nuevos cerriles pertenecientes a las ganaderías de Ana Romero y Peñajara, mientras que por la noche un ejemplar de El Torero será el encargado de poner el broche a la programación taurina de la Misericordia 2026.

Informa: Redacción Els Bous la Nostra Festa.
Fotografía: J. Centelles.

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