Fermín Bohórquez abre los encierros de Guadalajara con una carrera emocionante

Los toros gaditanos protagonizaron el primer encierro de las fiestas, con buenas carreras en la calle Mayor y mayores opciones para los corredores tras disgregarse la manada en Capitán Arenas. Guadalajara estrenó así una edición que este año cuenta con un encierro más al incorporarse los astados del concurso de recortes.

Guadalajara abrió este miércoles una nueva edición de sus tradicionales encierros, uno de los grandes atractivos de unas fiestas declaradas de Interés Turístico Regional. La principal novedad de este año llegó precisamente en esta primera jornada, ya que el programa incorporó un encierro más con la participación de los toros destinados al concurso de recortes, a diferencia de la pasada edición, cuando únicamente corrieron los astados anunciados para las corridas de toros.

Los encargados de inaugurar las carreras fueron los toros de Fermín Bohórquez, que salieron desde los corrales situados en la plaza de la Virgen de la Antigua. Los astados gaditanos tomaron la popularmente conocida como calle del Reloj ya estirados, atravesando este primer tramo del recorrido, todavía sin corredores.

Un castaño tomó la delantera en la calle Mayor

Al inicio de la calle Mayor, un toro castaño se adelantó al resto de la manada, dejando por detrás a los bueyes junto a cuatro toros agrupados, mientras un sexto astado quedó algo más rezagado antes de ir recuperando terreno.

El castaño abrió carrera con peligro y, a la altura de la plaza del Jardinillo, llegó a embestir a algún mozo sin alcanzar a ninguno de ellos. Poco después, justo frente a la iglesia de San Nicolás, el toro resbaló y, tras levantarse, se giró en sentido contrario a la marcha. La llegada del resto de la manada permitió reconducir rápidamente la situación y el astado volvió a incorporarse al grupo.

A partir de ahí llegaron algunas de las primeras buenas carreras de los encierros de este año. En los tramos medio y final de la calle Mayor, toros y bueyes avanzaron entremezclados, ocupando buena parte de la anchura de la vía. Los animales marcharon templados y dieron opciones a los corredores, que pudieron encontrar sitio para protagonizar carreras de mérito ante los astados de Bohórquez.

La manada comenzó a romperse en Santo Domingo

En la llegada a la plaza de Santo Domingo, la carrera cambió de configuración. La manada volvió a estirarse y terminó partiéndose en dos grupos. Por delante marcharon cuatro toros junto a varios bueyes, mientras que unos metros más atrás quedaron los otros dos astados acompañados por tres cabestros.

A la altura de la iglesia de San Ginés los toros comenzaron a disgregarse todavía más, dejando mayores distancias entre unos y otros antes de afrontar la última parte del recorrido.

Fue en la calle Capitán Arenas donde la manada terminó definitivamente abierta. Los huecos entre los toros fueron aprovechados por los corredores para buscar el pitón y prolongar las carreras, dejando algunos de los momentos más vistosos de este primer encierro.

Los toros de Fermín Bohórquez alcanzaron finalmente el coso de Las Cruces sin mayores complicaciones, poniendo punto final a una carrera emocionante que inauguró con buen tono los encierros de Guadalajara.

La actividad continuará mañana con la primera corrida de toros de la feria. Por la mañana serán los astados de Núñez del Cuvillo los encargados de protagonizar el segundo encierro antes de su lidia en el coso de Las Cruces.

Informa: : Manolo Moreno.
Fotografías: Ayuntamiento de Guadalajara.

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