Xilxes ha celebrado una intensa jornada taurina para conmemorar al Santíssim Crist de la Junquera, en un día completo de festejos marcado por la variedad de ganado, el compromiso de las peñas y unas condiciones meteorológicas adversas en su inicio.
La peña Taurina La Font ha sido la encargada de abrir la jornada con ganado de Ponce Meliá, que ha compuesto un corro de tres vacas y un toro. Con el inicio de la mañana ha comenzado a llover, pero ello no ha impedido que el primer tramo del día haya resultado animado. Las vacas han ofrecido un buen juego en líneas generales, a excepción de la primera, mientras que el toro ha desarrollado toda su exhibición sin fijeza, mostrándose muy complicado para cerrar.
A continuación, para poner fin a la mañana, se ha exhibido “Napolitano”, de la ganadería de García Jiménez, un toro de gran trapío y calidad, patrocinado por la peña Escampats. Ha destacado por su clase, nobleza y transmisión, especialmente por el pitón derecho. Ha respondido con solvencia a los cites y ha dejado buenos quiebros, aunque como defecto ha mostrado querencia hacia la zona de los cajones.
Por la tarde, la peña Els Jovens ha presentado dos toros. El primero, “Tripulante”, de la ganadería de Voltalegre, marcado con el número 83 y guarismo 1, ha salido fuerte, pero pronto se ha refugiado en calles estrechas, obligando a los mozos a emplearse a fondo para arrancarle algunos quiebros. Ha terminado la lidia andando, sin mostrar grandes cualidades.
El segundo, “Risito”, de Torrestrella, marcado con el número 2 y guarismo 2, también ha tenido una salida potente y ha buscado la calle ancha de la arena, donde se ha empleado bien en todos los cites, aunque sin regalar nobleza y terminando por hacerse el amo de la calle.
De la tarde ha destacado especialmente la actuación de Dani Alonso, que ha toreado con gran elegancia, utilizando la chaqueta como si fuera una muleta en el primero y como si fuera un capote en el segundo, dejando momentos de gran torería.
Las emboladas han comenzado pasadas las 19 horas. En primer lugar, el toro de Voltalegre ha vuelto a aquerenciarse, esta vez en la plaza, detrás de la iglesia, donde ha pasado gran parte de la lidia, repitiendo en cierto modo la falta de celo que ya había mostrado por la tarde. Para cerrar la jornada, se ha embolado el toro de García Jiménez, que ha acusado el desgaste de la mañana y ha transmitido menos que en su primera actuación, aunque cuando se ha arrancado lo ha hecho con entrega y con la misma clase mostrada horas antes.
Desde estas líneas, cabe felicitar a las peñas por haber realizado una gran jornada taurina, muy completa, que ha dejado a los presentes con un excelente sabor de boca, pese a las condiciones climatológicas adversas que se han dado al inicio del día.
Informa: : Óscar Cerdá.
Fotografías: Montón.

