Los Clavaris de la Verge del Rosari protagonizan una gran jornada taurina en Massamagrell

Los clavarios de 2026 celebraron su día grande con una multitudinaria «Baixa de Caixons», cuatro serios cerriles de prestigiosas divisas y las reses de Capota

assamagrell volvió a vivir una de las jornadas más esperadas de su calendario taurino. Tras meses de preparativos, los Clavaris de la Verge del Rosari 2026 organizaron el pasado sábado 26 de septiembre una completa jornada que congregó a multitud de aficionados, llenando de ambiente las calles del recinto taurino desde primera hora de la mañana.

Encierro de Capota y tradicional Baixa de Caixons

La actividad matinal comenzó con el tradicional encierro de la ganadería de Capota, que realizó su habitual y rápido recorrido desde la calle La Paz hasta los toriles de la calle Correos.

Poco después, a mediodía, el protagonismo fue para los más pequeños con una trashumancia infantil que sirvió para fomentar la afición entre las nuevas generaciones.

El plato fuerte de la jornada llegó por la tarde con la tradicional y emblemática «Baixa de Caixons». A las 16:30 horas, al son del tabal i la dolçaina, los caballos arrastraron los cajones en un ambiente de fiesta y germanor que inundó la calle de les Casetes. Las batucadas y charangas de las distintas peñas acompañaron el traslado hasta el Camí la Mar, donde quedó dispuesta la línea de salida de los cuatro cerriles.

Cuatro cerriles de prestigiosas divisas

Abrió el orden de lidia «Rosito» nº 4, g. 2, de Núñez del Cuvillo. Los festeros David Casas e Izan Mazoriaga protagonizaron una salida limpia ante un astado que se empleó con rapidez y ofreció movilidad por las calles del recinto, especialmente en el tramo de la calle Correos, acondicionado con arena para la ocasión.

En segundo lugar se dio suelta a «Cantarino» nº 24, g. 1, de Cebada Gago, cuya salida corrió a cargo de Mario Peyro y David Fernández. El ejemplar se mostró muy atento, con fijeza y una marcada dosis de picardía. Se asentó en la plaza de la Constitución, donde permitió el lucimiento de los rodadores y dejó detalles de calidad. Durante su lidia se produjo un susto sin consecuencias cuando un aficionado resbaló al realizar un quite de salida.

El tercer astado fue «Aviador» nº 21, g. 1, de Partido de Resina. Los jóvenes Diego Oller y Álex ejecutaron con solvencia su salida. El ejemplar mostró una notable velocidad inicial, protagonizando una vistosa arrancada y centrando posteriormente su lidia entre la plaza y el Camí la Mar, donde dejó los momentos más destacados de su actuación.

Cerró el turno de las desencajonadas «Guadaira II» nº 29, g. 1, de Murteira Grave. Los festeros Santi Sepúlveda y Fran Amador esperaron al astado en la puerta del cajón. Aunque inicialmente salió algo despistado y buscando los barrotes, el ejemplar de la divisa portuguesa fue mejorando, ofreciendo momentos de interés en la arena y obligando a los rodadores a emplearse a fondo en el Camí la Mar.

Tres vacas emboladas de Capota

El bloque vespertino concluyó con la exhibición de tres vacas emboladas de Capota, desde el pilón situado en la plaza de la Constitución, frente al Bombo.

Las emboladas corrieron a cargo de las cuadrillas El Poll, Els que Som y El Raval, por este orden. Noemí fue la encargada de cortar la cuerda de la primera vaca, Andrea Álvarez hizo lo propio con la segunda y Andrea Talaero protagonizó la tercera cortada, completando así la programación de la tarde.

Las emboladas de los cuatro cerriles cierran la jornada

Ya entrada la medianoche, y tras la tradicional balonada, regresó la actividad taurina con las emboladas de los cuatro cerriles exhibidos durante la tarde. Se mantuvo el mismo orden de lidia, con una numerosa presencia de aficionados en las calles.

Abrió la noche «Rosito», de Núñez del Cuvillo, embolado por la cuadrilla Emboladors El Morrero, en una rápida acción en la que Sergi Civera ejerció como cortador.

Seguidamente llegó el turno de «Cantarino», de Cebada Gago, cuya embolada corrió a cargo de la cuadrilla El Poll, siendo Rogelio Bonet el encargado de cortar la cuerda de manera limpia.

El tercer toro fue «Aviador», de Partido de Resina, embolado por la cuadrilla El Raval, con Ángel Monsalve como cortador.

El punto final lo puso «Guadaira II», de Murteira Grave, cuya embolada realizó la cuadrilla Els que Som, con Juan Aguilar como encargado de cortar la cuerda. El astado cerró la noche dejando arrancadas de mérito.

Con esta completa jornada, los Clavaris de la Verge del Rosari 2026 pusieron el broche a su día grande, en una celebración que volvió a poner de manifiesto la tradición y el profundo arraigo de los festejos taurinos populares en Massamagrell.

Informa: Ángel Solera.
Fotografías: Manolo Moreno.

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