El barrio celebró sus fiestas con cuatro serios cerriles de Juan Albarrán, Domínguez Camacho, El Parralejo y Guadaira, además de las reses de El Saliner. «Inquisidor», de El Parralejo, destacó por su excelente juego.
El barrio de Sant Francesc de Massamagrell volvió a vivir una intensa jornada taurina el pasado sábado 10 de octubre, con motivo de sus tradicionales fiestas en honor a Sant Francesc. Los Festers de Sant Francesc 2026 organizaron una completa programación en la que no faltaron la tradicional «Puja de Caixons», los toros cerriles, las vacas de corro y las emboladas, congregando a numerosos aficionados en un ambiente de fiesta y germanor.
La tradicional Puja de Caixons abre la tarde
Los actos taurinos vespertinos comenzaron con la tradicional «Puja de Caixons», que recorrió las calles del barrio al son del tabal i la dolçaina. La comitiva partió desde la plaza del Ayuntamiento hasta la calle San José, donde quedó preparada la salida de los tres toros cerriles anunciados para la tarde.
Abrió plaza «Pango» nº 44, g. 2, de Juan Albarrán, un astado de imponente trapío y bonita estampa que desde los primeros momentos dejó buenas sensaciones. El ejemplar ofreció un juego vistoso, tanto en las zonas de arena como por las calles del recinto, respondiendo a los cites y protagonizando momentos de interés durante su lidia.
En segundo lugar se desencajonó «Sesudo» nº 44, g. 1, de Domínguez Camacho, que protagonizó una salida rápida y cumplió con nota durante su exhibición. El astado dejó varias arrancadas fuertes y con transmisión, poniendo en apuros a los corredores y obligándolos a emplearse a fondo en sus intervenciones.
Cerró el turno de las desencajonadas «Inquisidor» nº 30, g. 2, de El Parralejo, uno de los grandes protagonistas de la jornada. Aunque su salida resultó algo parada, el toro pronto dejó entrever sus buenas condiciones, mostrándose muy atento a los movimientos de los aficionados. Conforme avanzó la lidia fue a más, ofreciendo un excelente juego, con chispa, fijeza y prontitud en las arrancadas. Repitió con clase ante los recortes y las enfiladas de los rodadores, protagonizando algunos de los mejores momentos de la tarde.
El Saliner completa la programación vespertina
Tras la exhibición de los cerriles llegó el turno de la ganadería de El Saliner, que aportó el protagonismo del ganado de corro a la jornada.
La sesión comenzó con la suelta de una vaca en puntas que mostró bravura, dando paso posteriormente a la embolada de otras dos vacas desde el pilón instalado en la calle del Sol.
Las emboladas corrieron a cargo de las cuadrillas Emboladores El Morrero y Els que Som, contando con Lidia Giménez como encargada de cortar la cuerda de la primera vaca y Carlos Oron en la segunda, resolviendo ambas acciones con solvencia.
Cuatro emboladas y una cogida sin consecuencias graves
Ya entrada la noche, la actividad taurina regresó a la calle del Sol con las emboladas de los cuatro toros cerriles, en una sesión que volvió a congregar a numerosos aficionados.
Abrió el festejo nocturno «Huidizo» nº 10, g. 6, de Guadaira, un toro destinado directamente al pilón que se mostró muy despierto y con una marcada dosis de picardía. El ejemplar protagonizó el momento de mayor tensión de la noche al alcanzar al conocido recortador y aficionado local Edu Moreno, en una cogida que, afortunadamente, se saldó sin consecuencias graves. Javi Camps, festero y aficionado, fue el encargado de cortar la cuerda.
A continuación llegó el turno de «Inquisidor», de El Parralejo, que fue embolado por la cuadrilla Els que Som, con David Barra como cortador, resolviendo la acción con rapidez y precisión.
El tercero de la noche fue «Pango», de Juan Albarrán, cuya embolada corrió a cargo de Emboladores El Morrero, siendo Claudio Ramos el encargado de cortar la cuerda.
Cerró la jornada «Sesudo», de Domínguez Camacho, embolado por la cuadrilla Els que Som, con Antonio Sala como cortador, poniendo así el punto final a una intensa noche de festejos.
Con esta completa programación, los Festers de Sant Francesc 2026 cerraron una destacada jornada taurina en la que sobresalió el buen juego de «Inquisidor», de El Parralejo, junto a la presencia de otros tres serios cerriles y las reses de El Saliner. Una celebración que volvió a poner de manifiesto el arraigo de la tradición taurina en el barrio de Sant Francesc y su importancia dentro del calendario festivo de Massamagrell.
Informa: Ángel Solera.
Fotografías: Sergio López.

