El ejemplar de El Pilar protagonizó una completa actuación en una jornada marcada por la gran afluencia de público y el ambiente de las grandes citas.
Moncofa vivió el pasado 21 de julio una de sus jornadas más esperadas con motivo de la víspera de Santa María Magdalena, una fecha señalada en el calendario taurino de la localidad que, un año más, reunió a un recinto completamente repleto de aficionados, fieles a una de las tradiciones más arraigadas de las fiestas.
La jornada llegaba marcada por un cambio de última hora. Los toros anunciados de Adolfo Martín no pudieron desplazarse hasta la localidad debido a problemas de calificación sanitaria, por lo que la organización reaccionó con rapidez adquiriendo dos ejemplares de la ganadería salmantina de El Pilar, de Tamames (Salamanca).
El encargado de abrir las fiestas fue Niñito, nº 72, un imponente ejemplar colorado, de encaste Raboso-Aldeanueva, que arrojó un peso de 670 kilos y que ofreció una actuación muy completa durante toda la tarde.
Desde su salida dejó claras sus intenciones. Salió del cajón con mucha chispa, rematando con fuerza en los barrotes contiguos y dejando patente su poder desde los primeros compases. Posteriormente recorrió las calles del recinto con movilidad, buscando siempre los obstáculos, rematando con fuerza en las rateras y demostrando la seriedad propia de este encaste.
Fue un toro que se hizo respetar en todo momento y que mantuvo durante toda la exhibición un peligro sordo que obligó a los aficionados a extremar las precauciones. Fruto de esa exigencia llegó la cogida de un joven aficionado de Almassora, que sufrió un aparatoso percance. Afortunadamente, la evolución ha sido favorable y se recupera satisfactoriamente.
Más allá de este incidente, Niñito desarrolló una actuación de importancia, recorriendo prácticamente todo el recinto y manteniendo el interés de principio a fin, en una tarde de las que mantienen viva la esencia del toro en la calle.
Ya por la noche, el mismo ejemplar fue embolado. Acusó el importante desgaste realizado durante la exhibición vespertina y el gran volumen de su físico, ofreciendo un rendimiento inferior al de la tarde, aunque volvió a dejar una magnífica imagen por su imponente presencia con las bolas.
Las fiestas continúan
La programación taurina de Santa María Magdalena continuará en los próximos días con dos atractivos desafíos ganaderos. El 24 de julio se enfrentarán las reses de Hermanos Navarré y la ganadería local de Javier Tárrega «El Gallo», mientras que el 25 de julio llegará el segundo de los toros cerriles con la exhibición del nº 151 de El Pilar.
El 27 de julio será el turno del desafío entre Hermanos Cali y La Paloma, antes de que las fiestas concluyan el 28 de julio con la exhibición del nº 12 de la ganadería La Jotera, poniendo el broche final a una intensa semana taurina en Moncofa.
Informa: Redacción Els Bous la Nostra Festa.
Fotografía: Manolo.

