Una carrera emocionante, con un toro rezagado que se reintegró a la manada, completando una Entrada rápida, vistosa y sin percances.
La Entrada del jueves se vivió con gran emoción y vistosidad. Los nueve caballistas participantes completaron el recorrido en apenas 48 segundos, guiando con firmeza a la manada. La estampa ofreció un grupo estirado en el que uno de los toros quedó algo rezagado a su paso por la tribuna, aunque siempre bajo control. Ya en la llegada a la plaza, el astado se hermanó con el resto de sus compañeros, culminando así una Entrada limpia, rápida y sin incidentes, que volvió a dejar patente la esencia y espectacularidad de esta tradición.
Informa: Nacho Vilar Soler.
Fotografías: Cuasca.

