Multitudinaria respuesta de la afición en una jornada marcada por la variedad de comportamientos del ganado, con momentos de emoción, detalles de bravura y un ambiente inmejorable que volvió a demostrar el arraigo de los festejos taurinos en las calles de La Vall d’Uixó durante las celebraciones de San Vicente Ferrer
Las fiestas en honor a San Vicente Ferrer en la La Vall d’Uixó vivieron su primera jornada de toros cerriles con un ambiente excepcional, muchísima afluencia de público y una temperatura ideal que invitó a disfrutar de los festejos desde el primer momento. La plaza y las calles presentaron una imagen inmejorable, reflejo de la gran afición que caracteriza a la localidad.
Abría la tarde “Anhelo”, número 4, de Antonio López Gibaja, ejemplar muy bien presentado, de pelaje jabonero, largo y con cara. Sin embargo, su comportamiento no terminó de acompañar su estampa, ya que protagonizó una salida huidiza, sin llegar a centrarse en ningún momento. No remató en los cites y, cuando se le apretaba, optaba por salir suelto, dejando una lidia deslucida pese a su imponente presencia.
En segundo lugar saltó a la arena un toro de Peñajara de Casta Jijona, “Tipuano”, número 20, de capa negra, más corto de hechuras pero cornalón y veleto. Firmó una buena salida, rematando con intensidad tanto en la pala como en el burladero de toriles. De inicio salió apretando, para posteriormente asentarse en la conocida plaza “del cine”, donde desarrolló la mayor parte de su lidia. Allí ofreció un juego correcto, permitiendo a los aficionados lucirse y manteniendo el interés del festejo.
El tercer turno fue para un ejemplar de Toros de Lagunajanda, de capa castaña, que acusó una salida mermada. No obstante, el animal fue de menos a más, acoplándose progresivamente al terreno y permitiendo finalmente una lidia completa. Mostró bravura, movilidad y un comportamiento que fue aplaudido por el público, siendo uno de los momentos más destacados de la tarde.
Ya por la noche, volvió a escena la divisa de Antonio López Gibaja con la embolada de “Poeta”, número 77, un toro largo y poderoso que protagonizó una buena salida de pilón. Aunque le costó arrancar en los primeros compases, el tiempo que permaneció en la plaza dejó detalles interesantes, recibiendo buenos quiebros por parte de los aficionados más entregados.
En definitiva, una jornada completa en La Vall d’Uixó, donde la variedad de comportamientos del ganado se combinó con una afición volcada, confirmando una vez más el peso y la tradición de los festejos populares en las fiestas patronales de San Vicente Ferrer.
Informa: Montón.
Fotografías: Marzá.

