Ni la lluvia ni el barro han podido con Almassora, que ha cerrado las fiestas del Roser con tres astados de Gerardo Ortega, El Pilar y Montalvo. Oloroso, Servidito y Cariñoso han mantenido el pulso taurino de un final de fiestas marcado por la bravura, la afición y el orgullo de un pueblo que ha sabido sobreponerse al temporal para que el toro pisara la calle.
El sábado 11 de octubre ha puesto punto final a las fiestas en honor a la Mare de Déu del Roser en Almassora, en una jornada marcada por las adversas condiciones meteorológicas. Tras varios días de lluvia, el estado del recinto era un auténtico barrizal impracticable, pero el municipio ha demostrado, una vez más, que la pasión por el toro está por encima de todo. Con sabia decisión, se ha optado por retirar la arena de la plaza Mayor y dejar fuera de la vila la zona de la Picaora, permitiendo así que los festejos taurinos de cierre pudieran celebrarse con seguridad.
Pese a las dificultades, tres astados han sido los protagonistas de la jornada final. El primero, el tradicional Bou del Poble, ha sido “Oloroso”, número 36, de la ganadería de Gerardo Ortega, un precioso burraco que ha cumplido con lo esperado dadas las circunstancias del terreno, tanto en la tarde como en la noche. Su nobleza y buena presencia han mantenido el interés del público que desafiaba el mal tiempo para despedir las fiestas.
A continuación, y justo cuando la lluvia arreciaba con más fuerza, ha salido a las calles “Servidito”, número 72, de la ganadería de El Pilar, un espectacular ejemplar patrocinado por las peñas El Rollet, La Fuga, La Travessa, L’Emboscà, L’Artiste, La Katrava, La Kurda, El Porrat, La Maraña, Las Traskà, La Xaskà, El Vaivén, L’Estampà, La Desidia y Aficionades Taurines d’Almassora. El toro ha ofrecido dos arrancadas de gran calidad, demostrando bravura y empuje, acudiendo con fuerza a los palos y buscando la pelea con decisión. A pesar de la escasa afluencia en las calles por la lluvia, “Servidito” ha dejado una gran impresión, ratificada por la noche, donde ha mantenido movilidad y ha divertido al público con su buen comportamiento.
El cierre ha llegado con “Cariñoso”, número 51, de la ganadería de Montalvo, patrocinado por Els Vint, La Brusa, La Colla, Els Casats, L’Aberració, La Galbana, L’Estocà, La Tribu, Tots Tancats, La Kalaña, L’Embolic, El Deklive, El Descaro y La Tabarra. De preciosa estampa y comportamiento bravo, el astado ha dado la cara desde su salida, dejando detalles de calidad. No obstante, en el transcurso de su exhibición se ha lastimado -por la falta de respeto por parte de algunos-, hecho lamentable que ha impedido que pudiera ser embolado para la noche.
Con estos tres toros, Almassora ha cerrado unas fiestas taurinas heroicas, en las que ni la lluvia ni el barro han conseguido apagar el espíritu de una afición que ha sabido defender la esencia del bou al carrer. Tres toros de buen juego que, en mejores condiciones, podrían haber brillado más, pero que al menos han pisado las calles y han permitido mantener viva la tradición en el broche final del Roser.
Informa: : J. Ramón Aparisi.
Fotografías: Vicent Arenós.

