Los toros de El Torero y Peñas Blancas han completado una jornada sin sobresaltos en Almassora, con salidas vistosas y movilidad pero escaso fondo en sus embestidas, manteniendo el ambiente festivo en una tarde que ha servido de transición en el ecuador de las fiestas del Roser.
La jornada del miércoles en las fiestas en honor a la Mare de Déu del Roser ha ofrecido una tarde de contrastes, con dos astados de distinta procedencia que han mantenido el pulso de la programación taurina, aunque sin llegar a destacar en exceso en el desarrollo de la tarde.
El primero en salir a la vila ha sido el toro número 7, de la ganadería Toros de El Torero, un ejemplar grande, largo y bien puesto, muy en el tipo característico de la casa. El astado, patrocinado por las peñas El Trasto y El Caragol, ha realizado una salida vistosa, con fuerza y brío, que hacía presagiar una buena actuación. Sin embargo, tras los primeros compases, el animal ha cambiado por completo su comportamiento, recorriendo las calles con independencia y sin perder el control, pero sin entregar emoción en sus embestidas. Su peligrosidad contenida ha mantenido cierta tensión, aunque su recorrido ha sido más de presencia que de transmisión.
A continuación se ha exhibido “Azúcar”, número 16, de la ganadería Peñas Blancas, patrocinado por la peña El Comboi. El toro, bien presentado y de bonitas hechuras, mostraba cuajo, morrillo y defensas bien colocadas, además de una morfología armoniosa. Sin embargo, en la práctica, su comportamiento ha quedado por debajo de lo esperado, mostrando movilidad, sí, pero sin mayor entrega ni emoción, limitando su exhibición a un conjunto correcto pero sin brillo.
Por la noche se ha invertido el orden de la tarde: primero ha sido embolado el ejemplar de Peñas Blancas, cerrando la velada el toro de El Torero. Ambos han mantenido un comportamiento similar al de la jornada vespertina, con movilidad y presencia, aunque con un nivel más bajo respecto a la tarde, especialmente en el caso de “Azúcar”.
El ambiente en la vila ha continuado siendo festivo, con una notable afluencia de público que ha acompañado cada exhibición, manteniendo viva la esencia taurina de unas fiestas que ya encaran su tramo final con la mirada puesta en las próximas citas.
Informa: : J. Ramón Aparisi.
Fotografías: Manolo Moreno.

