El poderío de Cebada Gago ha inaugurado los encierros de la Fira d’Onda

Los gaditanos han protagonizado un primer encierro rápido, emocionante y con el sello inconfundible de la casa

La Fira d’Onda 2025 ha alzado el telón taurino con el primero de los tres encierros programados, y lo ha hecho por todo lo alto con la presencia de la ganadería gaditana de Herederos de D. José Cebada Gago, un hierro histórico, exigente y querido por los aficionados. Los seis toros enviados desde Medina Sidonia han lucido una presentación impecable: animales serios, hondos, con mucha cara y hechuras armónicas, fiel reflejo del encaste que representan.

El encierro ha resultado emocionante y veloz, con varios toros arrollando en tramos comprometidos y provocando algún susto, incluido un aparatoso percance que, por fortuna, no ha tenido consecuencias graves. Ha sido un recorrido vibrante, de los que no conceden tregua, pero que han permitido disfrutar a los corredores que han sabido medir los terrenos y respetar las querencias de los astados.

Ya en el recinto, los toros han sido soltados de forma escalonada, dos por la mañana y cuatro por la tarde, ofreciendo en conjunto una imagen de seriedad y poderío.
Aplicado, nº 84, ha mostrado nobleza y cierta movilidad, aunque algo justo de raza y entrega.
Alencuentro, nº 57, ha seguido esa misma línea, toro noblón, con buena expresión pero falto de fuerza.
Galopero, nº 59, ha destacado por su estampa: un Cebada clásico, de gran belleza, que se ha comportado con nobleza aunque sin llegar a romper.
Bramador, nº 60, ha sido el más discreto de presentación dentro de un buen encierro, aunque tapaba bien la cara. Un maletilla madrileño y Francisco Montero lo han probado con la muleta; el toro ha respondido en un primer intento, pero pronto se ha venido abajo.
Caminante, nº 3, ha impresionado por su trapío y seriedad. Ha sido el más entero y exigente, un toro que ha pedido movimiento y sitio, aunque se ha abusado del quiebro, lo que ha restado continuidad a su lidia.
Liante, nº 82, con una cabeza de auténtico respeto, ha salido desde la “U” con una arrancada brava y entregada, bramando, con el rabo en alto y queriendo embestir. Sin embargo, un par de golpes desafortunados lo han dejado lastimado, poniendo un cierre agridulce a la jornada.

La primera mañana de encierros ha dejado el listón alto. Cebada Gago ha ofrecido toros serios, de los que imponen respeto y exigen verdad, marcando un inicio de feria con sabor a autenticidad y emoción.

Informa: : Redacción.
Fotografías: Manolo Moreno
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