Onda ha vuelto a vivir una jornada intensa, con un ambiente constante en las calles y el compromiso intacto de sus peñas y aficionados. La mañana ha dejado buenos detalles con toros que han cumplido y un gran ejemplar de Peñajara que ha puesto la emoción; mientras que la tarde, más irregular, ha tenido momentos de peligro, intensidad y también decepción. La Fira sigue viva, y Onda continúa demostrando que el toro es el alma que da sentido a su fiesta.
La Fira d’Onda ha continuado este miércoles 22 de octubre con una mañana que ha dejado buenos momentos y una tarde de contrastes, en la que se han visto toros de distinta condición y presentación, pero siempre con el público volcado y las calles llenas de aficionados.
Una mañana de toros con nota
El primero de la jornada ha sido un toro de Daniel Ramos, de pelo colorado, bien presentado, fino de hechuras y de bonita presencia, con los pitones acaramelados. Un animal que ha mostrado movilidad y recorrido, cumpliendo con lo esperado para abrir la mañana. Sin excesos, pero con la seriedad y la nobleza propias de su ganadería, ha dejado una actuación correcta que ha servido para calentar el ambiente en el recinto.
El segundo ha sido “Solito”, número 28, de Peñajara, patrocinado por Aficionats al Bou de Fira. Un toro ensabanado y mosqueado, de excelente presencia, prieto de carnes, musculado y con cuajo. Desde su salida ha mostrado bravura, apretando con fuerza en los primeros lances y demostrando casta y transmisión. En los quiebros y recortes ha sabido crecerse, aprendiendo rápido y poniendo emoción y peligro en cada acción. Un buen toro, de los que dejan huella por su seriedad y comportamiento.
Una mañana, en definitiva, que ha mantenido el nivel del inicio de la Fira, con toros que han dado juego y un público que ha respondido con entusiasmo desde primeras horas.
Tarde de contrastes y emociones contenidas
Por la tarde, el turno ha sido para las peñas, que han presentado un cartel variado en procedencias y resultados.
Abría el turno la peña Ti-K con “Maquinista”, número 12, de La Jotera, un toro que ha tenido una fuerte salida pero que pronto ha optado por recorrer el recinto sin mayor historia. Cumplidor, pero sin dejar huella.
El segundo de la tarde, de la peña Pañuelito Verde, ha sido “Colombiano”, número 13, de la mítica Partido de Resina. Un toro bien conformado, armónico, de bonitas hechuras y astifinos pitones, que ha salido arreando desde su primera arrancada. Ha recorrido la Vila con viveza y, ya de vuelta en el Raval, ha respondido a algunos recortes con cierta nobleza, sin llegar a romper del todo.
El tercer toro, de la A.C.T. Celestino Cuadri de Onda, ha sido “Geranio”, número 11, de Celestino Cuadri. Un astado que, por su presencia y condición, no debería haber pisado nunca una plaza ni una calle, mostrando una imagen pobre e impropia del hierro onubense. Un toro sin expresión ni trapío, que ha dejado una nota negativa en el desarrollo de la tarde.
Cerraba el turno de los cerriles el toro “Insensato”, número 11, de Jiménez Pasquau, patrocinado por la Peña Amics & Cia. Un toro que ha salido fuerte y con muchos pies, apretando de salida y con un comportamiento encastado y peligroso. Con inteligencia y fiereza, ha ofrecido una buena exhibición, generando emoción y respeto entre los aficionados. Aunque hubo ciertos detalles del toro que es mejor no destacar, sí es justo reconocer que cerró con mejor nota una tarde que había ido de menos a más.
La noche de los embolados
Tras un breve parón, se han embolado los toros de la mañana. El primero, el de Daniel Ramos, ha tenido una labor de embolada complicada y prolongada, aunque una vez en la calle ha sabido encontrar su terreno, donde se ha emplazado con fuerza, ofreciendo embestidas de calidad cuando se le ha pisado el sitio. Ha mejorado notablemente respecto a la mañana.
El Peñajara embolado ha salido algo agotado del palo, dejando alguna fuerte arrancada, pero bajando pronto su nivel, con menos fondo que en su salida matinal.
La noche ha continuado con el embolado del resto de toros, mejorando en su juego el de Partido de Resina, con arrancadas fuertes, el de La Jotera se centró y tuvo buena embolada y destacando el Jiménez Pasquau que hizo una muy buena embolada, con el calor habitual de la gente y ese ambiente que hace única cada noche de Fira.
La Fira sigue viva
Con esta segunda jornada, Onda mantiene su pulso taurino y reafirma su posición como una de las plazas de referencia del circuito popular. La expectación no decae, las calles siguen repletas y el toro continúa siendo el gran protagonista de una Fira que cada día gana en sentimiento, emoción y autenticidad.
Informa: : Redacción.
Fotografías: Manolo Moreno.

