Extremeño devolvió al pueblo la emoción del festejo popular en las calles de Puçol en otro memorable Sant Joan

La apuesta por una corrida completa volvió a convertir la festividad de San Juan en una de las grandes citas del bou al carrer valenciano, con emoción, un grave susto sin consecuencias fatales y un toro que devolvió la esencia de las calles.

Había expectación en Puçol. La Comisión Taurina volvía a apostar por una jornada histórica anunciando seis astados de la divisa de Toros de Gerardo Ortega, inevitablemente comparada con aquel recordado San Juan protagonizado por los seis toros de Toros de El Torero. La responsabilidad era máxima y la respuesta de la afición no pudo ser mejor, llenando las calles desde primera hora para disfrutar de una de las jornadas más esperadas del calendario.

La mañana amaneció con un intenso calor y el tradicional encierro de los toros de El Saliner. La manada se partió desde el inicio, con cuatro astados encabezando la carrera y dos rezagados tras un corte, circunstancia que aportó emoción a un encierro muy seguido por los numerosos aficionados a esta modalidad.

Ya por la tarde, el ambiente festivo acompañó la bajada de cajones hasta la plaza, preludio de una de las citas más esperadas del año. Con la calle llena de aficionados comenzó la salida de los seis toros desde la caja.

El primero en aparecer fue Aguardentero, número 4, un negro de correcta presentación que dejó una salida brava. Repitió a los primeros cites, remató y mostró maneras desde los primeros compases. Muy pronto tomó la abarrotada calle Sant Pere, donde se produjo el momento más dramático de la jornada. Un aficionado local cayó al suelo tras un desafortunado choque, quedando inconsciente. El toro hizo intención de dirigirse hacia él, aunque los cites de otro aficionado desviaron inicialmente su atención. Sin embargo, al detenerse y percibir movimiento, terminó prendiendo al joven antes de que los aficionados consiguieran apartarlo. Afortunadamente, el astado no hizo más por él y pudo ser encerrado rápidamente. San Juan obró el milagro, porque durante unos angustiosos segundos todo hacía presagiar el peor desenlace.

Todavía con el susto en el cuerpo saltó al ruedo Desertor, número 5. También protagonizó una salida de bravo, repitiendo con prontitud a los primeros cites antes de aquerenciarse en la zona de la iglesia. Desde allí atendió los quiebros y cumplió con nobleza durante toda su lidia.

La expectación alcanzó su punto máximo con la salida del burraco Extremeño, número 39. El propio Gerardo Ortega había destacado durante la presentación del cartel las extraordinarias hechuras y la morfología de este ejemplar, despertando una enorme curiosidad entre los aficionados. Su salida fue poderosa, buscando enseguida las calles. Por momentos embestía con clase a los rodadores y, en otros, buscaba querencia por las calles, impidiendo que pudiera ser devuelto a la arena. A partir de ahí firmó una actuación sobresaliente para la fiesta, recorriendo con movilidad y fondo el amplio recinto taurino y llevando la emoción a cada rincón del recorrido. Los vecinos y los numerosos aficionados disfrutaron de un toro que recordó la esencia más pura del bou al carrer, convirtiéndose en el gran protagonista de la jornada. Extremeño devolvió la afición a las calles de Puçol.

No tuvo la misma respuesta Descuidado, número 42, cuarto de la tarde. El astado no terminó de romper, no quiso la arena, apenas ofreció pelea y fue encerrado sin mayores complicaciones.

Muy diferente fue la actuación de Candelero, número 22. De preciosas hechuras y con una salida muy brava, terminó aquerenciándose igualmente en la zona de la iglesia, donde protagonizó un magnífico recital de quiebros. Su encastada actuación fue premiada con una sonora ovación en el momento de su encierro.

Cerró las sueltas el otro Desertor, número 33, otro ejemplar de gran trapío. Desde la salida embistió con transmisión, revolviéndose y apretando a quienes le esperaban en los primeros cites. Tras recorrer el recinto acabó igualmente en la zona de la iglesia, donde volvió a ofrecer momentos de gran emoción entre los quiebros y alguna enfila. Bravo durante toda su actuación, también fue despedido con una calurosa ovación.

Tras un descanso de aproximadamente una hora comenzó la sesión de emboladas con Descuidado, que tampoco consiguió elevar el nivel mostrado durante la tarde.

Alrededor de las 23:30 horas dieron comienzo las restantes emboladas, alternándose el tradicional pilón de los corros con el pilón de la iglesia. Salvo Extremeño, el comportamiento de los toros fue bastante similar. Todos sacaron en mayor o menor medida la bravura mostrada durante la tarde, atendiendo a los quiebros, protagonizando alguna enfila y acusando progresivamente el lógico cansancio de una intensa jornada.

Pero Extremeño volvió a jugar en otra dimensión. Desde el mismo instante de su salida imprimió un aire distinto a la embolada. Embistió con enorme clase y movilidad a cuantos cites le ofrecieron y, unido a su  intención por momentos de buscar la salida hacia las calles, provocó una embolada a la vieja usanza, con emoción, tensión y peligro. Hubo una cogida sin consecuencias graves y numerosos momentos de auténtico compromiso que hicieron vibrar a los presentes. Quedó la sensación de que, de haber conseguido salir definitivamente a las calles, la embolada habría estado a la altura de las más recordadas en el recorrido de Puçol.

La jornada concluyó con un momento de emoción durante la salida del rabo del último toro, protagonizada por el veterano aficionado local Espejo, que aguantó con firmeza varias acometidas del astado. Finalmente fue alcanzado fruto del enorme esfuerzo realizado, aunque afortunadamente sin consecuencias de consideración.

Así concluyó un intenso San Juan en Puçol, una jornada marcada por el ambiente, el buen resultado en general de los toros, el grave susto vivido durante la tarde y el extraordinario comportamiento de Extremeño, el toro que consiguió devolver a las calles toda la emoción y la esencia del bou al carrer.

Informa: Manolo Moreno.
Fotografías: Manolo Moreno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!