La matinal de Hermanos Bellés abrió el primer día de festejos, mientras que los toros de Partido de Resina, Sobral, Gavira, Sergio Centelles y Herederos de Mariano Blázquez Sánchez protagonizaron una tarde de desigual comportamiento. El ciclo taurino se reanudará el miércoles.
La esperada Fira d’Onda 2026 levantó este sábado el telón de su programación taurina con una completa jornada que reunió a numerosos aficionados en las calles de la localidad castellonense. La mañana estuvo protagonizada por las reses de Hermanos Bellés, mientras que por la tarde llegó el turno de los cinco toros cerriles anunciados, dos patrocinados por el Ayuntamiento y otros tres por las peñas. Una primera jornada en la que predominó la falta de entrega de varios ejemplares, aunque también hubo momentos de interés, especialmente durante las emboladas nocturnas.
Hermanos Bellés abre la jornada con una rápida entrada
A las ocho de la mañana comenzaron los festejos con la tradicional entrada de toros y vacas de Hermanos Bellés. El encierro resultó muy rápido, con los toros imprimiendo un fuerte ritmo a la carrera, completando el recorrido con gran velocidad.
Posteriormente se celebró una exhibición de vacas de la misma ganadería. La matinal estuvo condicionada por la escasa participación de aficionados en los cites, lo que impidió que las reses pudieran mostrar todo su potencial. La falta de actividad en el recinto restó interés a una exhibición que apenas ofreció oportunidades para valorar el juego de los animales.
Bellotito, de Partido de Resina, abre la tarde
La sesión vespertina comenzó con la suelta del tradicional Bou de Fira, Bellotito nº 18, de la ganadería de Partido de Resina, patrocinado por el Ayuntamiento de Onda.
Antes, se tributó un sentido homenaje a D. Gustavo Traver y D. Germán Vidal, ambos con un gran vinculo a la localidad de Onda.
El astado realizó una salida muy parada, sin mostrar demasiada disposición para acudir a los cites. Pronto buscó las calles de la Vila, recorriendo buena parte del recinto sin prestar excesiva atención a los aficionados.
Finalmente terminó asentándose en el Raval, donde se le realizaron dos o tres quiebros, aunque sus arrancadas carecieron de la emoción y transmisión necesarias. Fue un toro andarín, de escasa entrega, que pasó por la tarde sin llegar a despertar demasiado interés.
Traslado, de Sobral, excesivamente parado
El segundo ejemplar municipal fue Traslado nº 66, de la ganadería portuguesa de Sobral.
Su comportamiento resultó todavía más deslucido que el de su antecesor. Desde los primeros momentos evidenció una marcada falta de movilidad y una excesiva querencia a permanecer parado.
También recorrió las calles de la Vila antes de terminar asentándose en el Raval. Allí, pese a los intentos de los rodadores por provocarle las arrancadas y llevarlo a los quiebros, el animal se mostró muy agarrado al suelo, sin querer dar prácticamente un paso.
Su exhibición transcurrió sin apenas opciones para el lucimiento, dejando una sensación de absoluta falta de entrega.
Campo Largo, de Gavira, el más interesante de la tarde
El turno de las peñas comenzó con Campo Largo nº 6, de la ganadería de Gavira, patrocinado por la Peña La Montera.
Se trataba de un toro de bonitas hechuras, alto, de considerable volumen y buena presencia. Un ejemplar que, sin resultar especialmente fino, ofrecía una estampa atractiva.
Desde su salida mostró mejores condiciones para la lidia que los dos anteriores. Acudía con disposición a los cites y embestía con nobleza, aunque evidenció cierta falta de fuerzas, especialmente cuando se le exigía en los quiebros, llegando a perder las manos en algunas ocasiones.
En las rodadas apretó con mayor intención, mostrando también cierta picardía en sus embestidas. Fue un toro que permitió disfrutar de algunos momentos interesantes, aunque sus limitaciones físicas impidieron que alcanzara mayor brillantez.
Sin llegar a convertirse en un gran ejemplar, Campo Largo fue el más completo de la sesión vespertina, dejando una actuación aceptable dentro del discreto balance general.
Borracho, de Sergio Centelles, sin demasiada transmisión
El siguiente en salir fue Borracho nº 4, de Sergio Centelles, patrocinado por la Peña L’Estancà.
El animal mostró desde el principio un comportamiento más bien parado. Tras recorrer parte del recinto, terminó asentándose también en el Raval, donde recibió algunos quiebros.
Aunque permitió dos o tres rodadas, sus embestidas carecieron de la fuerza y continuidad necesarias. Tampoco dio la impresión de desplazarse con demasiada soltura de manos, circunstancia que condicionó su juego.
Fue una actuación de escasa transmisión, sin demasiados argumentos para mantener el interés. Además, el toro fue encerrado relativamente pronto, poniendo fin a una exhibición discreta.
Cornero cierra la tarde con una imponente presencia
El último toro de la tarde fue Cornero nº 21, de Herederos de Mariano Blázquez Sánchez, procedente de Cañahermosa, patrocinado por los emboladores de la Consultora Ondense.
El ejemplar destacó especialmente por su presentación. Un toro muy alto, de considerable volumen y con una espectacular arboladura, que llamó la atención por sus imponentes defensas.
Tras abandonar el cajón recorrió las calles del recinto antes de regresar a la zona de exhibición. Allí se le realizó algún quiebro, aunque el animal mostró un comportamiento independiente, sin demasiada disposición a entrar en la pelea.
Fue un toro de gran atractivo morfológico, pero cuyo juego no estuvo a la altura de su presencia, cerrando una tarde en la que las condiciones de los animales estuvieron lejos de las expectativas.
Las emboladas nocturnas mejoran el balance de la jornada
Por la noche se procedió a la embolada de los cinco cerriles, siguiendo el mismo orden de su exhibición vespertina.
Bellotito, de Partido de Resina, volvió a mostrar un comportamiento muy parecido al de la tarde. Tras su salida recorrió el recinto y terminó asentándose en el Raval, donde recibió algunos quiebros sin demasiada respuesta. El animal se mantuvo parado y sin voluntad de pelea, dejando una embolada muy discreta.
A continuación llegó el turno de Traslado, de Sobral, que ofreció una ligera mejoría respecto a su primera exhibición. Durante aproximadamente cinco minutos mostró mayor disposición para arrancarse, permitiendo tres o cuatro quiebros. Sin embargo, salía muy suelto de los embroques y pronto volvió a evidenciar su falta de entrega. Aunque mejoró algo su imagen, tampoco terminó de convencer.
Campo Largo destaca en una buena embolada bajo la lluvia
El tercer ejemplar en embolarse fue Campo Largo, de Gavira, que protagonizó los mejores momentos de la noche.
El toro de la Peña La Montera experimentó una notable mejoría respecto a su actuación vespertina. Más entregado y con mayor movilidad, respondió con codicia a los cites y se estiró considerablemente en las arrancadas.
La buena colocación y el trabajo de los rodadores permitieron aprovechar sus condiciones, consiguiendo que el animal ofreciera una lidia mucho más vibrante y emocionante.
Su comportamiento fue bravo, con mayor transmisión y continuidad, convirtiéndose en el ejemplar más destacado de la jornada.
A mitad de la embolada comenzó a llover, circunstancia que no impidió que los aficionados continuaran trabajando al toro y aprovechando sus buenas condiciones hasta el final.
Borracho, sin opciones de lucimiento
La cuarta embolada correspondió a Borracho, de Sergio Centelles.
El animal llegó al pilón muy parado y, una vez colocadas las bolas, terminó cayendo al suelo. Fue necesario intervenir para colocarle el lazo y conducirlo posteriormente hacia el interior, sin que pudiera desarrollar una exhibición de interés.
Cornero cierra la primera noche taurina
El último turno correspondió a Cornero, de Herederos de Mariano Blázquez Sánchez.
El imponente ejemplar protagonizó una buena salida del pilón, mostrando una disposición inicial superior a la que había ofrecido durante la tarde.
La grabación disponible se interrumpe cuando comienza la descripción de esta última embolada, por lo que no es posible completar con fidelidad su desarrollo.
Una primera jornada de contrastes
La Fira d’Onda inició su esperado ciclo taurino con una jornada de abundante actividad, pero de resultado ganadero desigual. Los dos toros municipales ofrecieron escaso juego, mientras que entre los ejemplares de las peñas destacó Campo Largo, de Gavira, especialmente por su notable mejoría durante la embolada.
La presencia de los cerriles y el ambiente de aficionados volvieron a marcar el inicio de una de las citas más esperadas del calendario taurino de la Comunitat Valenciana.
Los toros regresarán a las calles de Onda el próximo miércoles, cuando continuará la programación de la Fira.
Informa: : Redacción Els Bous la Nostra Festa.
Fotografías: Luis M., Manolo Moreno.

