El precioso ejemplar de Partido de Resina ofrece una actuación noble y de buen son ante una plaza repleta, como cierre de un fin de semana taurino que quedará en la memoria de la entidad y de los aficionados.
La Cooperativa Agrícola Sant Josep de Nules ha cerrado esta tarde del sábado 17 de octubre la programación taurina de su centenario con una imagen para el recuerdo: la plaza nuevamente repleta y un toro de Partido de Resina cuya presencia ha despertado una atronadora ovación. Después de los dos ejemplares de Miura del viernes, Botito nº 42 ha puesto el broche a una celebración histórica, preparada y vivida por todo lo alto.
Una nueva entrada del cajón del toro tirado por caballos ha precedido a la exhibición, manteniendo la cuidada puesta en escena de la jornada inaugural. A las seis y media, con rigurosa puntualidad y tras los tres cohetes, ha asomado por la puerta un verdadero lujo para la vista del aficionado.
Botito, una estampa para el recuerdo
Botito hacía honor a la fama de Partido de Resina, la antigua ganadería de Pablo Romero, asociada por excelencia al toro guapo. Muy armónico, cárdeno oscuro, chatito y cilíndrico, de pecho ancho y generosas defensas, acucharado y enseñando las puntas, era toda una pintura. El público ha reconocido su lámina con una sonora ovación después de una buena salida.
El toro ha respondido también con una actuación de interés. Desde los primeros cites ha mostrado viveza y buenas condiciones, antes de tomar las calles y recorrer parte de la Vila con buenas arrancadas y buen son. En ese recorrido ha destacado su capacidad para medir y controlar las esquinas, manteniendo atentos a quienes buscaban sus embestidas.
De regreso a la arena ha conservado la nobleza y las buenas intenciones en las arrancadas. Los rodadores han podido lucirse en buenos quiebros y acciones ajustadas, aprovechando un comportamiento que, sin estridencias, ha dejado detalles de calidad. Botito se ha empleado con regularidad y ha sostenido el interés de los aficionados hasta completar una buena tarde.
Un cierre a la altura de cien años de historia
Con esta exhibición concluye un fin de semana taurino extraordinario que ha servido para celebrar los cien años de la Cooperativa Agrícola Sant Josep y despedir la temporada en Nules. La respuesta del público, la presentación de los toros y el cuidado de cada detalle han dado a la conmemoración el realce que merecía.
El centenario deja así imágenes que pasan a formar parte de la historia de la Cooperativa y de la memoria taurina de Nules: los cajones tirados por caballos, la plaza engalanada y llena de aficionados, los Miura del viernes y la estampa de Botito como despedida. Un cierre a la altura de una fecha irrepetible.
Informa: José Saiz.
Fotografías: Manu Peirats, Manolo Moreno.

