Miura abre con gran expectación el primero de los festejos taurinos del centenario de la Cooperativa Sant Josep de Nules

Abaniquero y Melonero protagonizaron el viernes una multitudinaria jornada taurina, con una cuidada puesta en escena y la participación de Pepe Moral en la embolada nocturna.

Nules volvió a encontrarse con el toro el viernes 16 de octubre, esta vez para celebrar una ocasión histórica: el centenario de la Cooperativa Agrícola Sant Josep. La entidad preparó un fin de semana taurino extraordinario como cierre de temporada, con dos ejemplares de Miura para abrir una programación que reunió a numerosos aficionados.

La celebración se percibía antes de comenzar. La plaza, engalanada con pancartas, balconeras y los colores de la Cooperativa, ofrecía una imagen especial. Una puesta en escena cuidada hasta el último detalle para compartir con socios, simpatizantes y vecinos sus cien años de trayectoria.

Abaniquero impone respeto en la Vila

A las seis en punto de la tarde, con la plaza completamente llena, una bonita entrada de socios y simpatizantes vestidos con la indumentaria de la entidad precedió a la suelta. El cajón del toro, estrenado para la ocasión y tirado por caballos, añadió solemnidad al inicio de los festejos.

Saltó a la arena Abaniquero nº 40, de Miura, castaño, bragado y entrepelado. Fino, largo, alto y agalgado, de mirada viva y con dos pitones bien colocados, astifinos y ofensivos, lucía una estampa de toro antiguo.

Tuvo una salida muy propia de la casa, entrando con ímpetu al recibo y derrotando en los cadafales. Después se plantó en medio de la plaza con la mirada alta, mostrando temperamento y con la cabeza temblorosa, una imagen que arrancó los aplausos del público.

El de Zahariche tomó las calles y dejó buenas sensaciones entre los corredores. Recorrió parte de las estrechas vías de la Vila con atención, pegando buenos arreones y combinando velocidad y sentido. Derrotó en las rateras, controló el terreno y se hizo respetar.

A su regreso a la arena acudió con nobleza a los cites y a numerosos quiebros, completando una actuación aceptable. Su evidente falta de fuerzas le impidió alcanzar una mejor nota, aunque dejó momentos de interés tanto en la plaza como en las calles.

Melonero firma una buena noche con Pepe Moral como invitado

Por la noche, con una plaza en la que no cabía un alfiler, llegó el turno de Melonero nº 34, de Miura. Colorado ojo de perdiz, bragado, alto y largo, mostraba el tipo característico de la casa, con una marcada estampa de Cabrera.

La embolada contó con un invitado de gala, el matador Pepe Moral, que colaboró con la antorcha para prender las bolas. Edu, miembro de la Cooperativa, realizó un buen corte de cuerda, con Pedro Forcano al rabo, repitiendo el segundo una participación que ya se había producido veinticinco años atrás.

Melonero salió fuerte del pilón, con nervio y viveza, y puso emoción desde los primeros instantes. Remató en los palos y comprometió a un aficionado que cayó al suelo.

Fue un toro pronto, que se arrancó con alegría y desde lejos a los quiebros, mostrando nobleza en el embroque. A las largas le costó más acudir y hubo que pisar sus terrenos para provocar la embestida.

Entre los momentos más vistosos destacó el alimón de los hermanos Rubio, situados sobre la fuente en el centro de la plaza. El toro se vino de lejos y subió con fuerza en busca de sus oponentes, dejando una de las acciones más aplaudidas de la noche.

El ejemplar de Antonio y Eduardo Miura selló una buena actuación, con detalles que completaron una primera jornada a la altura de la celebración.

Los festejos del centenario de la Cooperativa Agrícola Sant Josep de Nules continuarán el sábado con la exhibición de Botito nº 42, de Partido de Resina, ganadería anteriormente anunciada como Pablo Romero.

Informa: José Saiz.
Fotografías: Manu Peirats.

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